

VESÍCULA BILIAR Y SUS ENFERMEDADES
La vesícula biliar es un pequeño órgano ubicado debajo del hígado. Su función principal es almacenar la bilis, un líquido que nos ayuda a digerir las grasas. Aunque es un órgano importante, podemos vivir sin ella cuando se presentan problemas que afectan nuestra salud y calidad de vida.
Las enfermedades de la vesícula biliar son muy comunes, especialmente la colelitiasis, mejor conocida como piedras en la vesícula. Estas piedras pueden causar dolor intenso en la parte superior del abdomen, náuseas, vómito, inflamación y, en algunos casos, infecciones que requieren atención médica urgente.
Es importante saber que no todas las personas con piedras tienen síntomas, pero cuando estos aparecen, la recomendación médica más segura y efectiva suele ser la cirugía para retirar la vesícula, llamada colecistectomía.
⚠️ Enfermedades comunes de la vesícula
Las más frecuentes son:
- Cálculos biliares (colelitiasis): pequeñas piedras que se forman en su interior y pueden bloquear el flujo de bilis.
- Colecistitis: inflamación de la vesícula, generalmente causada por cálculos.
- Pólipos o tumores: menos comunes, pero requieren evaluación especializada.
Estas condiciones pueden provocar dolor abdominal (especialmente después de comer), náuseas, vómito, hinchazón y, en casos graves, fiebre o ictericia.
¿Cuándo es necesario operar?
Se recomienda considerar la cirugía cuando:
- Existe dolor abdominal recurrente o intenso.
- Hay inflamación de la vesícula (colecistitis).
- Se presentan náuseas, vómito o molestias después de comer.
- Se han identificado piedras mediante ultrasonido.
- Hay complicaciones como infección, ictericia o pancreatitis.
Retirar la vesícula no afecta de forma negativa la digestión a largo plazo. El cuerpo se adapta y continúa funcionando normalmente.
¿En qué consiste la cirugía?
La colecistectomía laparoscópica es el método más utilizado actualmente.
Se realiza a través de pequeñas incisiones, utilizando una cámara y equipo especial. Sus principales beneficios son:
- Menor dolor postoperatorio.
- Recuperación más rápida.
- Cicatrices mínimas.
- Alta y retorno a actividades en poco tiempo.
En casos más complejos o cuando la inflamación es severa, puede requerirse una técnica abierta, pero siempre buscando la mayor seguridad del paciente.
¿Y después de la cirugía?
La mayoría de los pacientes pueden llevar una vida completamente normal sin vesícula. El cuerpo se adapta y sigue digiriendo las grasas, aunque se recomienda una alimentación más ligera durante las primeras semanas. Lo más importante: desaparecen los síntomas que afectaban tu calidad de vida.
Mi enfoque como cirujano
Trabajo con un abordaje humano, claro y seguro, acompañando al paciente en cada etapa: desde la evaluación inicial, la toma de decisiones informada y el momento de la cirugía, hasta el seguimiento en recuperación.
Mi objetivo es que te sientas escuchado, tranquilo y confiado en cada paso.
Si tienes dolor o diagnóstico de piedras en la vesícula, no lo ignores.
La atención oportuna puede evitar complicaciones y mejorar significativamente tu calidad de vida.
Estoy aquí para ayudarte.











