

Hernia Umbilical
La hernia umbilical es una condición relativamente común en adultos y se presenta cuando una parte del contenido abdominal (generalmente grasa o intestino) protruye a través de un punto débil en la zona del ombligo. Aunque puede estar presente desde el nacimiento, también puede desarrollarse a lo largo de la vida, especialmente en personas con aumento de presión dentro del abdomen.
¿Por qué se produce?
La región umbilical es un área naturalmente más débil, ya que es por donde pasaba el cordón umbilical antes de nacer. Con el tiempo, ciertos factores pueden favorecer que esta zona ceda, permitiendo la salida parcial del contenido abdominal.
Factores de riesgo frecuentes:
- Aumento crónico de la presión abdominal (tos crónica, estreñimiento, levantar objetos pesados).
- Embarazos múltiples.
- Sobrepeso u obesidad.
- Cirugías previas en el abdomen.
- Debilidad muscular relacionada con la edad.
¿Cómo se manifiesta? (Presentación Clínica)
La hernia umbilical generalmente se presenta como una bolita o bulto alrededor del ombligo, que puede aumentar al realizar esfuerzos como toser, cargar peso o ponerse de pie, y disminuir al acostarse.
Síntomas comunes:
- Abultamiento visible en el ombligo.
- Molestia o dolor leve a moderado.
- Sensación de presión en la zona.
En algunos casos, el contenido de la hernia puede quedar atrapado, lo que constituye una urgencia médica.
Signos de alarma:
- Dolor intenso que no cede.
- Aumento repentino del tamaño.
- Enrojecimiento o endurecimiento del área.
- Náuseas o vómito.
Si presentas alguno de estos síntomas, se recomienda acudir de inmediato a atención médica.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es principalmente clínico, es decir, se realiza mediante una valoración médica y exploración física. En algunos casos puede solicitarse un ultrasonido o una tomografía para valorar el tamaño de la hernia y el contenido involucrado, especialmente al planear cirugía.
Tratamiento
El tratamiento definitivo de la hernia umbilical es quirúrgico. No existen medicamentos, ejercicios o fajas que la corrijan de forma permanente. La cirugía permite reparar el defecto en la pared muscular y prevenir complicaciones.
Existen dos técnicas principales:
1. Cirugía Abierta
- Se realiza una pequeña incisión cerca del ombligo.
- Se refuerza el área debilitada, generalmente con una malla quirúrgica.
- Es un procedimiento seguro y común.
2. Cirugía Laparoscópica
- Se realizan pequeñas incisiones para introducir una cámara y instrumentos.
- Permite una recuperación más rápida y menos dolor.
- Ideal en pacientes con hernias grandes o con sobrepeso.
Tu cirujano valorará cuál es la opción más adecuada según tu caso, estilo de vida y antecedentes.
Pronóstico y Recuperación
La mayoría de los pacientes se recupera satisfactoriamente y puede regresar a sus actividades en poco tiempo. Es importante seguir las indicaciones médicas y evitar cargar peso durante las primeras semanas para asegurar una buena cicatrización.
Mensaje Final
La hernia umbilical es una condición tratable. El diagnóstico oportuno y la cirugía adecuada permiten recuperar la comodidad y prevenir complicaciones. Si notas un bulto en el ombligo o presentas molestias, no dudes en consultar. Estoy aquí para ayudarte de manera profesional, clara y humana.










